Mirante aporta a la agricultura la misma capacidad técnica que aplica en la minería y la industria pesada.
El sector agroindustrial moderno opera a gran escala, con precisión y bajo una presión regulatoria cada vez mayor. Las grandes explotaciones agrícolas necesitan una georreferenciación precisa para la regularización de la propiedad, levantamientos detallados para proyectos de riego y drenaje, y un seguimiento continuo de estructuras como presas y embalses. Al mismo tiempo, los gestores agrícolas necesitan información fiable sobre el estado de los cultivos, el uso del suelo y la evolución de las zonas productivas.








































